skip to main |
skip to sidebar
dos
Julia ya ha despertado, pero sus ojos no. Como sabe que se está haciendo tarde se levanta, se acerca al espejo (cuán bien se conocen esas paredes y ella), se peina, pero no puedo evitar contagiarse del bostezo de hipopótamo verdeazul que no sospecha que está siendo observado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario